Me gusta perderme en los colores del atardecer.

Dejarme sorprender por la belleza de un amanecer.

Me gusta el olor del romero.

Escuchar música.

Soñar con los ojos abiertos.

Colorear e imaginar horizontes infinitos.

Me gusta hacer fotografías.

Escribir.

Meterme en la piel del personaje de un libro que leo.

Me gusta el vino, el bueno.

La pizza con masa napolitana.

Escuchar el sonido de las olas.

Perderme en el verde.

Conocer lugares nuevos.

Me gusta gustar.

Hablar con mis hijos.

Restaurar cosas.

Me gusta el arte y todo lo que te permite comprender.

Me gusta hacer el amor.

Ser amor.

Me gusta beber cuando tengo sed.

Irme a la cama cuando estoy cansada.

Me gusta el olor de la ropa limpia y de la hierba recién cortada.

Sentarme frente al fuego de la chimenea.

Me gusta el abrazo.

Me gusta respirar profundamente.

Bañarme con mucha agua caliente y velas encendidas.

Leer las letras de las canciones.

Viajar.

Me gusta compartir lo poco que tengo con quien me quiere bien.

Ser sorprendida.

Me gusta el romanticismo.

La decisión.

Me gusta la barba, no demasiado larga.

El olor de la piel, ese que se te queda pegado.

La luz cálida.

Sentarme bajo un árbol.

Patinar.

Me gusta el orden dentro de mi confusión mental.

Perder la cabeza por las personas equivocadas.

A veces decir “te lo había dicho”.

La protección.

La educación y la cultura.

Me gusta el color rojo.

Me gusta el café, a morir.

Escuchar la risa de un niño.

El olor del aftershave de mi papá.

Mirar fotos antiguas.

Recoger y comer moras.

Me gusta escuchar el sonido de las cigarras.

Bañarme en el mar de noche.

Ir rápido.

Me gusta “Tua per sempre” de Elisa.

El incienso.

Cantar sola en el coche a pleno pulmón.

El buen humor.

Me gusta ser apreciada por lo que soy.

Me gusta la primavera.

Hacer sentir especiales a las personas.

Poder ser yo, sin compromisos.

Tener coraje.

Me gusta la libertad.

El cariño de la familia.

Escribir en papel con un bolígrafo.

Y me gusta, más que nada,

darme cuenta de que en todo lo que amo

siempre hay un pedazo de mí

que me hace sentir única.